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Las V Jornadas ‘Los ingenios azucareros: Investigación, participación y valores a preservar’, que se celebran los días 10 y 11 de febrero en la Casa-Museo León y Castillo de Telde, consolidan a Los Picachos como un referente del patrimonio industrial canario. La presidenta de Turcón-Ecologistas en Acción, Consuelo Jorges López, analiza la evolución del proyecto, los avances en la investigación arqueológica y el significado de la reciente inclusión del enclave en la Lista Indicativa de España a Patrimonio Mundial de la Unesco.
Para situarnos, ¿qué son exactamente las jornadas ‘Los ingenios azucareros: Investigación, participación y valores a preservar’ y qué persiguen en esta quinta edición?
Durante muchos años Turcón realizaba, todos los meses de febrero, acciones reivindicativas en la calle, justo al lado de las estructuras históricas, para llamar la atención de las administraciones públicas y evitar la caída de las pilastras que aún permanecían en pie. A partir de la adquisición de las parcelas en 2022, y ya en manos del Ayuntamiento de Telde, esa reivindicación dio un paso más y se trasladó a un formato de reflexión basado en el debate y el análisis. De ahí surgen estas jornadas, en las que todas las instituciones implicadas hacen balance y ponen en común los logros y las investigaciones realizadas.
¿Qué evolución ha visto en el interés social e institucional por el patrimonio de Los Picachos desde la primera edición hasta hoy?
El Colectivo Turcón-Ecologistas en Acción ha evolucionado su estrategia reivindicativa. Lejos quedan aquellas manifestaciones con pancartas y disfraces en los años noventa, cuando un numeroso grupo de voluntarios cuadraba sus agendas para que, cada 14 de febrero, sábado, mostraran banderolas, herramientas y todo tipo de elementos con los que llamar la atención sobre un patrimonio tan valioso como, a la vez, tan abandonado a su suerte. El cambio metodológico y estratégico supuso un salto cualitativo y cuantitativo con la organización de las jornadas en la Casa-Museo León y Castillo de Telde. El debate se abrió, los días aumentaron y la participación ciudadana respondió positivamente. Esta estrategia se vincula directamente con nuestro objetivo de implicar a la ciudadanía mediante la divulgación del conocimiento y la activación de conciencias colectivas para la puesta en valor de Los Picachos.
¿Por qué es tan importante para el colectivo unir ecologismo, patrimonio histórico y participación ciudadana?
A lo largo de más de 30 años de lucha y acciones reivindicativas, se han propiciado nuevas líneas de investigación sobre los antiguos ingenios azucareros de la isla y de Canarias. A partir de Los Picachos comenzaron a surgir otros estudios y descubrimientos en Agaete, Guía y otros municipios. Turcón-Ecologistas en Acción, a través de estrategias orientadas al fortalecimiento de la cultura democrática y participativa, ha logrado incluir a la ciudadanía en los procesos de decisión y en la construcción de políticas públicas municipales, insulares y regionales. Entre los logros alcanzados destacan que Los Picachos de Telde sean hoy de titularidad pública, la implicación ciudadana y el aumento del conocimiento y la sensibilidad hacia este legado ancestral; la financiación de las investigaciones arqueológicas tanto en Telde como fuera del municipio; la financiación del proyecto arquitectónico para consolidar y evitar la caída de la pilastra, único símbolo que queda del ingenio; y la incoación, por tercera vez, del Bien de Interés Cultural (BIC), iniciada en 2023.
¿Qué tiene de especial el Ingenio Azucarero de Los Picachos para que se haya convertido en un símbolo del patrimonio industrial canario?
Cada año crece el impacto social y mediático de las jornadas sobre los ingenios azucareros de Canarias. Este año, las publicaciones, fotografías y vídeos difundidos por el colectivo han superado 10.000 visualizaciones en redes sociales, y los medios de comunicación se han hecho amplio eco del interés generado. Un ejemplo de este impacto es el mensaje recibido desde la República Dominicana, mostrando interés por el proyecto y la voluntad de abrir canales de colaboración. El yacimiento arqueológico del Ingenio Azucarero de Los Picachos es una pieza clave para estudiar y comprender los inicios de la ocupación europea de la isla, así como las relaciones de dominación y explotación propias de los procesos coloniales. Además, se ha convertido en un hito en la defensa y sensibilización en torno a los valores del patrimonio cultural. Se trata de un yacimiento situado en pleno casco urbano de Telde, en los Llanos de San Gregorio, en la confluencia de las calles Ocho de Marzo y Los Picachos, formado por restos arquitectónicos emergentes, depósitos sedimentarios con evidencias arqueológicas y el sistema de acequias y cantoneras de la Comunidad de Regantes de la Vega Mayor de Telde.
Este año las jornadas se celebran en un momento clave, tras el anuncio de la inclusión de Los Picachos en la Lista Indicativa de España a Patrimonio Mundial de la Unesco. ¿Qué supone este paso y cómo lo valora Turcón?
Recibimos la noticia con gran satisfacción. Se trata de una propuesta transnacional de los primeros ingenios azucareros del Atlántico -Telde, Agaete, Guía- junto a un enclave de la República Dominicana. Este reconocimiento confirma que las ruinas de Los Picachos aún no han escrito su última página. El ingenio y el azúcar trazaron una ruta económica, social y cultural entre Europa, Madeira, Canarias y el Nuevo Mundo. Todo el trabajo de recuperación de la memoria colectiva, investigación y divulgación nos ayudará a comprender mejor aquel complejo industrial del “oro blanco” que conectó a Telde con el mundo del siglo XVI y a aspirar, por primera vez para la ciudad, a la declaración de Patrimonio Mundial.
¿Qué han aportado los nuevos hallazgos al conocimiento y la defensa de Los Picachos que se presentan en el marco de esta quinta edición?
Los resultados se presentarán en las jornadas, pero para nosotros lo fundamental es que las investigaciones no se detengan y que continúe en la financiación pública. La primera campaña de excavación confirmó muchas de las hipótesis existentes. Ahora se documenta con mayor precisión la existencia, distribución y complejidad de esta industria del oro blanco de Telde. Es importante entender el concepto de ingenio en su sentido más amplio: no solo la molienda, sino todo el complejo agroindustrial, desde las plantaciones hasta las infraestructuras asociadas, como almacenes, estancias para personal libre y esclavo, hornos, albercones de agua e incluso ermitas. Esta complejidad también se refleja en la organización social de estos negocios, desde los dueños de cañaverales e ingenios al personal cualificado y no cualificado, personas trabajadoras asalariadas y esclavas, además de un amplio elenco de oficios como arrieros o almocrebes, carpinteros o herreros.


